Cuando son las dos menos veinte de la madrugada lo menos que
puedo decir es que tengo sueño; cuando son las dos menos diecinueve minutos de
la madrugada lo que me inquieta es qué hacer; cuando son las dos menos
dieciocho de la madrugada aún no he mirado la luna llena y no sé si estará
tapada por nubes ya que es posible que mañana llueva; cuando sean las dos menos
diez de la madrugada espero estar en la cama aunque existe algo que desde este mediodía
ronda mi cabeza… por la mañana sabré si he vuelto a pensar en ello. (MMV
10/2013)
Mirar para ver lo ausente
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Jaime Covarsí Carbonero, comisario de la exposición MIRAR PARA VER LO
AUSENTE, explica que ésta "invita al espectador a observar con una
perspectiva nuev...
Hace 2 semanas
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