A veces el pequeño mundo que me
rodea se queda más pequeño de lo que es y entonces me alejo de casa hasta media
hora en transporte público. Ayer me acerqué a los antiguos mataderos de Madrid
reconvertidos hoy en lugar de acogida de expresiones artísticas de vanguardia
(sea esto lo que quiera). En una de las salas estaban montando una exposición
heterogénea a la que le faltaban dos horas para su inauguración y aquello era
un cafarnaum pequeñito y me recordaba a aquellas tiendas de coloniales y
ultramarinos de mi infancia pero con más desorden ya que al parecer en esto
está la esencia de este arte… Hoy en día sería una tienda de chinos donde solo
contrataran empleados locos con particulares criterios artísticos y comerciales. (MMV
10/2013)
Mirar para ver lo ausente
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Jaime Covarsí Carbonero, comisario de la exposición MIRAR PARA VER LO
AUSENTE, explica que ésta "invita al espectador a observar con una
perspectiva nuev...
Hace 2 semanas
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