¿Por qué, Señor, que hice la casita en la ladera del monte,
el barro la ha encenagado con las últimas lluvias? La verdad es que la lluvia,
como la Justicia andan a su aire, caen fuera de tus deseos e intereses cuando
menos te lo esperas. Las dos hay que asumirlas cómo y cuándo lleguen.
Un rastro de palabras
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A los poetas les pasa como a los toreros: que se retiran, pero reaparecen.
Los aficionados se alegran. Más los lectores de Moreno (Alicante, 1964),
que co...
Hace 1 semana
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