Hoy, a mediodía, a la hora de los vinos, escuché a X y X quejarse
sobre la cantidad de desgracias familiares que se habían cernido y aun seguían
pesando sobre ellos y/o sus familias. Bueno está lo que está si se pueden tomar
unos vinos en el bar antes de comer con apetito. Yo, a pesar de la tortícolis
que me acosa, bebía vino también. (MMV 10/2013)
Un rastro de palabras
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A los poetas les pasa como a los toreros: que se retiran, pero reaparecen.
Los aficionados se alegran. Más los lectores de Moreno (Alicante, 1964),
que co...
Hace 1 semana
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