Hasta aquí pudo llegar la imitación, una vez aprehendido el
concepto o emprendida la rutina ya puede uno caminar solo; lo más divertido es
que los escalones los haya encargado el edil corrupto de turno y sean irregulares,
con distintos grados de inclinación y declinación y al final uno se dé de
bruces que es el objetivo de la obra. Unas risas que parece ser viernes. (MMV
10/2013)
Flores y Gañán en Beatriz Pereira
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Las dichosas circunstancias me habían impedido conocer la nueva galería de
arte que ha abierto en Plasencia Beatriz Pereira, en el número 11 de la
calle ...
Hace 6 días
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