Gabriel García Márquez había de recordar la tarde remota en que su abuelo, el coronel Márquez Mejía (El coronel no tiene quien le escriba), le puso en su regazo un diccionario y le dijo: "Este libro no sólo lo sabe todo, sino que es el único que nunca se equivoca." "¿Cuántas palabras tiene?", le preguntó el niño. "Todas"
Mirar para ver lo ausente
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Jaime Covarsí Carbonero, comisario de la exposición MIRAR PARA VER LO
AUSENTE, explica que ésta "invita al espectador a observar con una
perspectiva nuev...
Hace 2 semanas
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