Anécdota del cántaro por Wallace Stevens

Puse un cántaro en Tennessee,
y era redondo, sobre una colina.
Hizo que el tosco páramo
sitiara a la colina.
Tendido alrededor, y ya no impuro,
hasta allí subió el páramo.
Redondo estaba el cántaro en la tierra
y alto y con porte en el aire.
Tomó posesión por todas partes.
el cántaro era gris y desnudo.
No daba pájaro o arbusto
como ninguna otra cosa en Tennessee.
Wallace Stevens

No hay comentarios:

Blogs y Webs

  • Un rastro de palabras - A los poetas les pasa como a los toreros: que se retiran, pero reaparecen. Los aficionados se alegran. Más los lectores de Moreno (Alicante, 1964), que co...
    Hace 1 semana
  • Callos - Hai algúns anos, un día asistín a unha conferencia sobre Manuel Murguía nunha universidade de verán. O conferenciante empezou cunha frase que case me fi...
    Hace 8 años