Entróse Sancho por aquellas
quebradas de la sierra, dejando a los dos en una por
donde corría un pequeño y manso arroyo, a
quien hacían sombra agradable y fresca otras
peñas y algunos árboles que por allí
estaban. El calor, y el día que allí
llegaron, era de los del mes de agosto, que por
aquellas partes suele ser el ardor muy grande; la
hora, las tres de la tarde; todo lo cual hacía
al sitio más agradable, y que convidase a que en
él esperasen la vuelta de Sancho, como lo
hicieron.
Carlos Alcorta lee "Territorio"
-
ÁLVARO VALVERDE. *TERRITORIO. POESÍA REUNIDA (1985-2025)*
Conviene destacar, antes de comenzar este comentario, que estamos ante la
poesía reunida de Álv...
Hace 2 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario