Mostrando entradas con la etiqueta gorrión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gorrión. Mostrar todas las entradas

El gorrión

Tengo un pequeño problema, o grande, o ni siquiera es un problema, o si. Yo quería escribir o contar; él quería que yo escribiera o contara un sueño suyo… pero en realidad la historia es simple aunque a él le parece que es imposible que se pueda poner en palabras porque escrito es ridículo, pero las sensaciones, según sospecho, no. Él es un gorrión, un vulgar pardal, jovencito, de la última primavera. Con otros de su especie han convertido el estanque de la plaza de Europa, ¡si hombre!, ese que está en medio del medio de Gijón, en su centro de reunión, a la vez baño y abrevadero. Pues el Gorrión, este, se ha empeñado en soñar despierto todo el día. A veces se acerca al banco de los mendigos, como hay varios, para que te ubiques, el que está más cerca del estanque y comparte las migajas del bocadillo. En un momento se queda mirando, de lado, como miran todos estos bichos fijamente, bueno, me mira fijamente y entonces, hipnotizado o algo así empiezo a ver el mundo muy raro, en dos planos nítidos y simultáneos a derecha e izquierda; un mundo imposible, muy extraño… Me froto los ojos los abro y sigo viendo lo mismo… Los cierro y entonces, solo entonces:
“ la caña de la planta,
alabeada por mi peso,
cimbreo, cimbreo, sopla el viento
el estanque, los nenúfares
entre sus hojas, sobre sus hojas
me refocilo
el sol sobre la cabeza
la rana curiosa, mira”
Es lo que tienes que escribir, pienso con extrañeza, inmediatamente, dice.
Probablemente el chóped del bocadillo estaba en mal estado, sospecho.

(Imagen del relato: gorriones en el estanque que se menciona)

Un gorrión en un alero

Un corralón con paredes de adobe soporta una cubierta de recocidas tejas en la Castilla más profunda y despoblada; los pícaros gorriones realizan la prueba de esfuerzo de la construcción sobre el alero con el pico abierto frente al viento; son viajeros de corto vuelo entre las tejas cocidas y las cruces del cementerio (MMV 10/2013)

Blogs y Webs

  • Sofia - Sin tilde, sí, la capital de Bulgaria. A ella dedicó este libro Juan Eduardo Zúñiga, uno de los escritores españoles más secretos del siglo XX y, sin em...
    Hace 1 semana
  • Callos - Hai algúns anos, un día asistín a unha conferencia sobre Manuel Murguía nunha universidade de verán. O conferenciante empezou cunha frase que case me fi...
    Hace 8 años