Que los belenistas son gente simpática y de bien nadie lo
tiene que dudar y, además, deberán ser tenidos por personas veraces en todas
las circunstancian que atañen a su pasión y gusto. El resto del tiempo de sus
vidas son como todos los demás: bancarios, maestros, artesanos, mileuristas,
autónomos e incluso políticos en paro o en activo... Como dignos sucesores de
Francisco de Asís cuentan el Nacimiento de Cristo a su manera y recrean sus
propios paisajes, sus oficios, sus aficiones… Esto viene a cuento a que, ayer,
visitando uno de los nacimientos que han instalado en Madrid, en primer plano,
se podía observar la matanza de un cerdo y no sé yo si hace dos mil años en
Judea…
Sofia
-
Sin tilde, sí, la capital de Bulgaria. A ella dedicó este libro Juan
Eduardo Zúñiga, uno de los escritores españoles más secretos del siglo XX
y, sin em...
Hace 1 semana